La cámara oculta en habitación está a la orden del día

Hay personas a las que les gusta ser amigo de lo ajeno, y eso no es para nada ético, pues en nuestras habitaciones solemos guardar nuestras pertenencias más íntimas y secretas. Por ello la primera opción que se nos viene a la cabeza cuando sospechamos que se está vulnerando nuestra intimidad es la de colocar una cámara oculta en habitación. Estas prácticas son comunes en diferentes sectores, como por ejemplo el hotelero. Cuando viajamos ya sea por placer o por trabajo solemos llevar con nosotros nuestras pertenencias, pero a la hora de salir de la habitación, muchas de ellas se quedan allí. Es por ello, que clientes de hoteles se han visto obligados a instalar cámaras ocultas en sus habitaciones para comprobar que el personal de limpieza simplemente realizaba las funciones de acondicionamiento y limpieza.

Por otro lado, en contextos más personales como puede ser el tema de la fidelidad. Tener dudas sobre tu pareja en la que sueles confías es algo muy complicado. Por ello muchas veces es preferible afrontar la dura realidad que vivir una vida cargada de incertidumbre y desconfianza. En incontables películas de Hollywood hemos sido testigos de la ocultación de una cámara en el dormitorio, con la cual el protagonista descubría la traición por parte de su cónyuge. Esta práctica es más habitual de lo que creemos, existen innumerables casos en los que la parte infiel ha sido pillada cometiendo acciones poco éticas hacia su pareja.

UTILIDADES DE LA CÁMARA OCULTA EN EL PASADO:

El espionaje en la Guerra Fría

En la Guerra Fría la colocación de cámaras ocultas para espiar al enemigo fue una práctica de lo más común. Durante los años del telón de acero, la profesión de espía fue una de las más codiciadas y también una de las más peligrosas. Tanto el bando occidental, como el soviético, hicieron uso de estos intrépidos hombres para poder atacar, al contrario. Llevaron a cabo numerosas tácticas de espionaje, pero una de las más utilizas eran las cámaras ocultas. Estos pequeños artilugios se colocaban en los lugares más insospechados para evitar así ser descubiertos por el enemigo. Las grabaciones que se obtenían comparándolas con la actualidad no eran de muy buena calidad, pero aun así resultaban suficientes para obtener información del contrario y poder preparar un contragolpe que jugara con el factor sorpresa.

COLOCACIÓN DE LA CÁMARA:

Las cámaras utilizadas en la guerra fría eran muy rudimentarias si comparamos con los avances tecnológicos que actualmente tenemos al alcance de nuestras manos. En los últimos años ha crecido su popularidad debido a un precio asequible y a las facilidades a la hora de la instalación. La parte más importante de la instalación de la cámara espía es encontrar el lugar preciso para colocarla. Lo primero que se debe de tener en cuenta es el individuo u objeto que queremos controlar, por lo que es importante asegurar que la cámara esté bien colocada para que pueda verse con claridad. Así que es fundamental elegir un espacio sin obstrucciones.  Además, debemos tener en cuenta la calidad del sonido, si necesitamos captar un sonido claro y preciso. Otro factor que debemos tener en cuenta respecto al sonido es su ubicación. No debería estar situada cerca de algún elemento ruidoso, como una televisión o una radio. Si el aparato precisa de una fuente de alimentación eléctrica, es primordial que la coloquemos cerca de un enchufe del que se pueda alimentar. Los cables se deben esconder o camuflar para no llamar la atención. Si es necesario, conectaremos la cámara a una red. Hay algunos aparatos que cuentan con almacenamiento interno, pero otras transmiten la información a través de la red de internet. Evita colocarla en un lugar muy llamativo, pues podría llamar la atención de la persona espiada y descubrirse nuestro plan. Por ello, es recomendable instalarla en el lugar más discreto posible. En el caso de que se deba instalar en exterior, nos debemos asegurar que estará protegida de las inclemencias climatológicas y que no se dañará.

Las cámaras espías o cámaras ocultas formaron parte de una época convulsa en la historia moderna y han protagonizado innumerables escenas de películas. Aunque pensemos que su uso pertenece al pasado o la ficción, están más presentes que nunca. Debido a las inseguridades amorosas o a los amigos de lo ajeno, cada vez es más común utilizarlas. Es recomendable hacer un uso responsable de este producto, pues se puede llegar a rozar el límite de la legalidad. 

En ESPIA2 podrá encontrar una gran selección de cámaras ocultas y elegir la que más se adapte a sus necesidades.

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