Investigación para principiantes. Cómo actuar

Nadie nace sabiendo. El investigador privado tiene una serie de tareas que debe realizar y un margen de actuación que nunca debe sobrepasar. Los límites vendrán regidos por el marco legal estatal que regula la profesión, pero saber cómo actuar y conocer los medios de los que disponemos lo dará la experiencia. Hasta entonces, aquí encontrarás una serie de recomendaciones que te ayudarán de cara a una investigación. La resolución de un caso viene determinada por cuatro pasos:

Presentación del caso

Una vez nos presenta el cliente nos presenta su dilema, debemos preguntarnos si entra dentro del tipo de caso que un detective privado está habilitado para realizar. El profesional de la investigación tiene prohibido llevar a cabo indagaciones sobre un delito perseguible de oficio. Este tipo de búsquedas son competencia exclusiva de las fuerzas del orden y la seguridad estatales. El investigador privado ejerce únicamente en el ámbito privado para empresas o particulares y siempre sobre situaciones que quedan al margen del código penal. Alguno ejemplos son: investigación de antecedentes, búsqueda de personas desaparecidas, acoso, incumplimiento de póliza de seguros, investigaciones maritales o negligencias en el cuidado de personas mayores, enfermos o niños. Una vez seguros de que la investigación es viable, debemos comenzar con el siguiente paso.

Planificar la investigación
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Primeramente, antes de empezar con cualquier labor de obtención de pruebas, se debe recavar información de interés ya existente. Para ello podemos acudir a todas las fuentes que tengamos a nuestra disposición, dentro de lo que marca la ley. Entre los habituales se encuentra: la hemeroteca, redes sociales, registros de nacimiento o defunción, o licencias. Un detective privado no puede acceder a las bases de datos de criminales ni al historial clínico-médico de una persona, pues estaría violando su derecho a la privacidad y la intimidad. Una vez recogida toda la información, debemos hacer un esquema de cómo proceder a la recogida de pruebas, ya que no actuaremos del mismo modo si se investiga un posible fraude con la aseguradora que una relación extra marital de uno de los cónyuges.

Obtención de pruebas

Antes de ponernos a ello, debemos repasar la legislación reguladora del oficio para no encontrarnos con problemas legales después. Para obtener pruebas que nos lleven a una conclusión sobre el caso haremos uso de las técnicas de seguimiento, vigilancia, entrevistas con testigos y sospechosos. Todas ellas están sujetas a múltiples condiciones para poderse considerar dentro de la ley. Se puede hacer un seguimiento de la persona en lugares públicos y siempre que no infrinja la legislación que protege la vida privada del objetivo. De igual modo, podemos hacer entrevistas pero el entrevistado no tiene obligación de respondernos. Además usar  artimañas como disfraces o engaños puede tener consecuencias legales. Queda totalmente prohibido el allanamiento por atentar contra la propiedad privada y la intimidad, pero  podemos tomar fotografías y vídeos siempre y cuando no se encuentre en la privacidad del domicilio. Igualmente no podremos grabar una conversación si no intervenimos en ella y no existe legitimad para grabarla.

Análisis de evidencias y comunicación al cliente

Una vez tomadas las pruebas que esclarecen el caso, debemos saber interpretarlas. Contrastar informaciones y no sacar conclusiones precipitadas es de vital importancia. Tras este proceso, entregaremos al cliente un informe que le reporte todos los pasos seguidos, y el material recogido como prueba: imágenes, grabaciones, vídeos, o documentación. El dossier recogerá tanta información como haya sido requerida por el cliente y legalmente accesible.

Siguiendo estos cuatro pasos llevaremos la investigación a buen puerto, con total éxito y profesionalidad.

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