Hoverwatch, ¿Puedo espiar el móvil de mi hijo?

Las 5 formas legítimas de controlar a un menor

Existe una fina línea que separa la responsabilidad paternal de la violación a la intimidad.

En este artículo hablaremos del programa de moda para padres que quieren espiar lo que hace su hijo dentro de la Red, Hoverwatch, y cuáles son las ventajas y los peligros de este tipo de programas espías.

¿Qué es Hoverwatch?

Es un programa espía para móviles y ordenadores. El éxito de esta aplicación se debe a su equilibrado balance entre calidad y precio. Entre sus funciones se encuentran:

  • Funcionamiento 24 horas los 7 días de la semana
  • Control de conversaciones de Whatsapp
  • Control de Redes Sociales como: Facebook, Instagram, Snapchat…
  • Gestión de llamadas
  • Rastreo de SMS
  • Localizar la ubicación mediante GPS
  • Visualización del historial de Internet
  • Alerta por cambio de tarjeta SIM
  • Monitoreo de hasta 5 dispositivos a la vez

Las funciones serán más completas mientras más Premium sea la suscripción a la que te adhieras, aunque el paquete básico y bastante completo cuesta alrededor de unos 20 €/mes o 100€/año

Quién está detrás de la pantalla

En el mayor de los casos, el miedo que tienen los padres no es el qué hacen sus hijos sino quién está detrás de sus relaciones en la Red. Por ello, es necesario y principal enseñar a los hijos qué deben mostrar de su vida y su intimidad y qué deben reservarse.

Pero es cierto que desde que las nuevas tecnologías y las redes sociales aparecieron en nuestras vidas, tuvieron un crecimiento tan acelerado que no nos ha dado tiempo a entender cómo de peligrosas son las redes además de cuánto daño pueden hacer a corto y largo plazo.

Es por ello que aunque los padres sienten una base educativa sólida donde los niños entiendan qué y cómo deben actuar dentro del gran gigante de Internet, muchos necesiten recurrir a aplicaciones de control de dispositivos como lo es Hoverwatch.

¿Qué legitimidad tiene un padre a acceder a las comunicaciones de su hijo?

Este es el eterno dilema.   Vamos a intentar aclarar cuáles son los derechos de cada uno y cómo se delimita la línea de actuación.

Para empezar, según recoge el artículo 30 del Código Civil: “La personalidad se adquiere en el momento del nacimiento con vida […]” Es decir, que los menores son titulares de derecho desde el nacimiento.

Además, los menores tienen derecho a la intimidad como se recoge en el artículo 18 de la Constitución (http://noticias.juridicas.com/base_datos/Admin/constitucion.t1.html#a18).

18. 3. Se garantiza el secreto de las comunicaciones y, en especial, de las postales, telegráficas y telefónicas, salvo resolución judicial.

En contrapartida, se pone en duda la capacidad de obrar de un menor y la necesidad de ser sustituida en este caso por los padres o tutores legales. Recurriendo al artículo 154 del Código Civil donde se reconoce que:

La patria potestad se ejercerá siempre en beneficio de los hijos, de acuerdo con su personalidad, y con respeto a su integridad física y psicológica.
Esta potestad comprende los siguientes deberes y facultades:

Velar por ellos, tenerlos en su compañía, alimentarlos, educarlos y procurarles una formación integral.

Representarlos y administrar sus bienes.

Así mismo como se recoge en el artículo 155 del Código Civil, los hijos deben:

1.º Obedecer a sus padres mientras permanezcan bajo su potestad, y respetarles siempre

2.º Contribuir equitativamente, según sus posibilidades, al levantamiento de las cargas de la familia mientras convivan con ella.

En este punto llegamos a una conclusión: los padres deben velar por los hijos, educarlos y procurarles una formación integral así como los hijos deben obedecer a sus padres mientras se encuentren bajo su potestad.

De este modo surge la pregunta de muchos padres; para poder conseguir una educación correcta y velar por su seguridad ¿hasta dónde puedo inmiscuirme en la vida de mi hijo/a?

A continuación vamos a resumir los cinco ámbitos de control o vigilancia que pueden ejercer los adultos sobre los menores:

1) Sistemas de filtrado de contenidos
 
La instalación de un sistema de filtrado de contenidos puede ser legítima, limitando el acceso a ciertos contenidos de la red con la finalidad de proteger la integridad del menor y que reciba la información adecuada a su desarrollo. Esto se avala en el artículo 5 de la Ley Orgánica 1/1996.

2) Revisión de urls de navegación

Esta es otra forma de conocer las páginas a las que ha accedido el menor siempre que las URLs visitadas en el historial del navegador siempre que se hagan desde un perfil sin contraseña.

3) Sistemas de geolocalización

Estas aplicaciones que funcionan con datos del GPS del dispositivo que se vigila son muy útiles para velar por la seguridad de tu hijo. Siempre deberás informarle de la instalación de dicha aplicación y hacerles entender que se utiliza no por desconfianza hacia ellos sino hacer uso de él en el caso de que suceda un accidente o problema. Pudiéndose activar y desactivar cuando se desee.

4) Keyloggers o sistemas interpuestos

Las Keyloggers son programas o dispositivosque registran las teclas pulsadas. Si una persona lo instala en el ordenador, toda persona que utilice el dispositivo debe conocer su existencia. En este caso, los padres deben explicar al menor que se recurre al uso de estos medios para salvar, en el caso de que sea necesario, una posible afectación a la intimidad. Haciéndole saber que en ningún caso se accederá a los datos privados salvo en caso de extrema necesidad.

5) Acceso a perfiles en redes sociales

Evidentemente no existe afectación a la intimidad del menor en caso de que éste difunda cualquier información o foto en Internet puesto que en el espacio público, ya sea virtual o real, no hay injerencia en la intimidad ya que una vez que la persona expone su información privada, ésta deja de serlo.

En este punto debemos aclarar dos cosas:

  1. Si la red es cerrada, es decir que no se puede acceder desde una URL a usuarios no registrados, los padres no deberían poder acceder a la misma. En este caso el menor debe admitir a los padres dentro del círculo de personas que tienen acceso a sus publicaciones o bien si el menor cede voluntariamente sus claves de acceso.
  2. No hacerse pasar por otro menor. Esto es un hecho muy habitual entre los padres, y deben saber que no es legal y se viola de igual manera los derechos de su hijo como persona que hablábamos al principio del artículo 30 del Código Civil.

Una vez entendemos toda esta información podemos concluir que:

  1. Los menores tienen derecho a la intimidad y al secreto de las comunicaciones. De este modo, sólo y exclusivamente en las situaciones donde no se maltraten estos derechos, los padres pueden y deben ejercer un control sobre los hijos.
  2. Debemos tener cuidado con las aplicaciones que se venden para conseguir un fin sin reseñar la ilegalidad de dichas prácticas. Antes de hacer uso de ellas, debemos informarnos bien de lo que se puede o no hacer como padre. 
  3. Los padres deben establecer una base sólida de responsabilidad y confianza a los hijos para que por un lado los menores conozcan los peligros y diferencias entre redes y vida real. Haciendo un uso responsable de sus derechos y libertad por su propia seguridad.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

0

Tu carrito