El puntero láser, una herramienta útil si se usa con precaución

Desde el auge de los punteros láser en la década de los noventa, han aparecido multitud de modelos que varían según la potencia que alcancen y el uso que se les vaya a dar. La tecnología del láser es utilizada en muchos campos de la ciencia y también en nuestra vida cotidiana, por ejemplo, en el lector del código de barras en nuestra tienda habitual.

Pero aún hay muchos que consideran estos objetos como juguetes, y debido a la facilidad de su compra, se encuentran al alcance de menores y padres que no conocen los peligros que estos artilugios pueden acarrear.  

Pero, ¿qué sucede cuando esta técnica tan desarrollada sale del campo de la tecnología para entrar a formar parte de un objeto aparentemente inofensivo y al alcance de todos?

La popularidad entre consumidores creció de manera exponencial desde que aparecieran como pequeños objetos que podían llevarse a cualquier parte en un bolsillo o como llaveros y que muchos utilizaban como mero divertimento para jugar con gatos y otros animales. Sin embargo, estos inofensivos usos, comenzaron a preocupar cuando fueron varios los incidentes que seprovocaron por un mal uso de estos punteros láser.

En el año 2014, unos adolescentes apuntaron a un piloto antes de aterrizar en las cercanías del aeropuerto de Sevilla en el 2014 e hicieron lo mismo previamente con los conductores que circulaban por la nacional cuarta de la provincia. Si bien es cierto que no llegaron a provocar ninguna desgracia, la realidad es que pusieron en peligro la vida de muchos ciudadanos.

En 2018 un niño en Grecia sufrió daños permanentes en la visión al mirar directamente a la luz de un señalador láser.

Y este mismo año, un niño de 12 años en Córdoba sufrió quemaduras en ambos ojos, provocando secuelas permanentes.   

Éstos son sólo un pequeño número de casos concretos, pero son muchos en todo el mundo y desde hace muchos años. Y nosotros nos preguntamos ¿qué hacen las autoridades al respecto? 

NORMATIVA DE LA COMISIÓN EUROPEA SOBRE PUNTEROS LASER

Fue en el año 2014 cuando la Unión Europea firma un tratado relativo a la seguridad en lo que a artículos láser se refiere donde estos productos debían cumplir ciertos requisitos de seguridad establecidos  en el artículo 3 de la Directiva 2001/95/CE.

Este tratado contempla que “Los consumidores tienen a su disposición una amplia gama de productos láser y, en particular, de punteros láser portátiles a pilas, que plantean el riesgo de que se produzcan daños en la vista y en la piel”. Por dicha premisa, según la norma establecida por la Unión Europea, estos productos deben ser clasificados y llevar un etiquetado donde se advierta del peligro así como de instrucciones de seguridad. Si bien es cierto que el cumplimiento de esta norma no exime de su peligrosidad para el consumidor. Es decir que aun siendo peligroso para los usuarios, está permitido la distribución y venta indistintamente de la edad y el uso que se le vaya a dar.

Esto se debe a que las norma europeas no son directamente vinculantes y deben ser redactadas de tal forma que no se impida el cumplimiento de normas propias en cada país así como la innovación de la tecnología.

La norma de la Comisión Europea, expone una clasificación de punteros láser que puede considerarse “seguros” para los consumidores, y son los que se agrupan en las clases 1,1M, 2 y 2M siempre, indica la norma, “que no se dé una exposición a radiaciones láser con instrumentos ópticos en el caso de los productos correspondientes a las clases 1M y 2M”.

De esta forma, el Comité estableció en esta norma, tres artículos donde se define este tipo de productos, los requisitos de seguridad y finalmente su entrada en vigor.

Artículo 1 – sobre punteros láser

Hace referencia a la definición, donde se entiende como “producto láser de consumo”, todo producto o conjunto de componentes ensamblados que esté destinado o pueda ser utilizado por los consumidores y que conste de un sistema láser y que en su funcionamiento, el consumidor pueda verse expuesto a radiaciones láser.

Se define también que un “producto láser de consumo atractivo para niños” es todo aquel que “por su forma o diseño se parezca a cualquier otro objeto comúnmente reconocido como atractivo para niños o destinado a ser utilizado por ellos o tenga cualquier otro rasgo o característica, innecesarios para el funcionamiento del producto, que puedan resultar atractivos para niños”.

Este artículo recoge además la definición de “daños en los ojos o en la piel” como “todo efecto, reversible o irreversible, de las radiaciones láser que sea perjudicial para la estructura o la función de los ojos o la piel”.

Artículo 2 en relación a punteros láser

Es referente a los requisitos de seguridad que estos artículos deben cumplir se establece que:

– Todos los productos láser de consumo no deben producir daños en los ojos o en la piel en caso de que los consumidores se vean expuestos a la radiación ya sea de manera intencionada o no y que “todo daño intencionado causado en la piel por productos láser de consumo deberá ser compatible con un elevado nivel de protección de la salud y la seguridad de los consumidores”.

Se recoge además en este artículo que “en el caso de los productos que se ajusten a lo dispuesto en el punto 2, si existe la posibilidad de que la exposición a radiaciones láser cause daños en los ojos o en la piel en condiciones de uso distintas de las mencionadas en el punto 2, dichos productos llevarán en su etiquetado las advertencias adecuadas e irán acompañados de instrucciones para el usuario que contengan toda la información de seguridad pertinente”.

Esta norma entró en vigor en febrero de 2014, pero ¿resulta realmente útil? ¿Controla el uso consciente del láser? ¿Impide que estos aparatos caigan en manos de menores que no conocen de sus peligros? ¿Sirve verdaderamente como referente legal ante la problemática de los peligros de este producto?

Los punteros láser pueden llegar a ser herramientas verdaderamente útiles pero es necesario ser consciente de su múltiples variedades y hacer una evaluación del uso que vamos a darle, además de utilizarlo siempre con precaución y conciencia.

No cabe duda al decir que en ningún caso es un juguete para niños y que se deben de mantener fuera del alcance de menores que puedan hacer un mal uso de estos aparatos.

ASPECTOS A TENER EN CUENTA AL COMPRAR UN PUNTERO LÁSER

POTENCIA DEL PUNTERO LÁSER

Lo primero a tener en cuenta es la potencia, los más comunes y menos peligrosos son los que se encuentran por debajo del límite de 5 Mw (milivatios). Cuando subimos de esta potencia es posible encontrarnos con daños ópticos muy graves e incluso permanentes, llegando incluso a la ceguera.  Estos son los láseres que se utilizan en el ámbito profesional bajo unas medidas de seguridad estrictas.

Con respecto al color, éste se encuentra ligado a la longitud de onda y por ende, de la  potencia que nuestro puntero pueda alcanzar, siendo el más común el rojo, ya que la longitud de onda en este color es más barata de fabricar.

El color verde es más brillante y puede verse a mayor distancia incluso con una potencia inferior a 5 mW, esto supone “vacío legal” con respecto a lo que marca la normativa o lo que a peligrosidad se refiere, porque si bien es legal su comercialización y venta a todos los públicos, constituyen un mayor riesgo para la sociedad si se le da un mal uso, como es el caso de los adolescentes de Sevilla citados anteriormente.

Luego pasamos a los punteros láser de color azul y violeta con una potencia mayor y que llegan a alcanzar una longitud de onda de entre 360 y 480 nm. Son los utilizados en la tecnología Blu-Ray o usos en avances médicos, por ejemplo.

ALCANCE EN PUNTERO LÁSER

La longitud de alcance de onda de un láser se mide en nanómetros, 1 nanómetro es igual a una mil millonésima partes de un metro. Según el color del láser, éste tendrá mayor o menor potencia pero no necesariamente más o menos alcance, pues  nada tiene que ver la potencia con el alcance que adquiere un láser. De hecho, como hemos mencionado anteriormente, debido al color brillante del verde, éste puede llegar a ser más perjudicial para el ojo humano, siendo hasta 10 veces más deslumbrante que cualquier otro rayo de igual potencia, es conveniente utilizar un tipo u otro.

Así pues depende del uso que queramos darle será preciso un puntero láser con unas características u otras. Por ejemplo, en el caso que se quiera señalar las estrellas utilizaremos un puntero verde con amplio alcance y en el caso que queramos entrenar a nuestra mascota utilizaremos un láser rojo con alcance medio-bajo y si simplemente lo necesitamos para señalar las diapositivas de una exposición, utilizaremos un láser rojo con un alcance bajo.

Eso sí, sea cual sea el uso que le demos, siempre debemos tener en cuenta unas ciertas normas de uso:

  • Nunca apuntar a los ojos ni mirar directamente para evitar daños oculares.
  • No apuntar a la piel para evitar quemaduras.
  • Nunca apuntar a una persona que se encuentre manejando un vehículo o cualquier otro artilugio que pueda causar la intercepción del campo de visión y pueda causar accidentes.

Usar gafas y guantes de seguridad durante el uso de láseres profesionales y  de alta potencia.

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